un tímido susurro se poso como mariposa al viento, luego de estremecer el silencio y caer hojas de hielo sobre tu almohada, mojada por demás del llanto, temblando de recuerdos y pronunciando palabras que no volverán jamas, era la noche quien te acompañaba no eran ya sus brazos quienes te abrazaban, un adiós se metió en tus ojos y broto una lagrima de tu corazón, como fantasma se hospedo en tu cuarto aquellas canciones que juntos cantaban, los mensajes se sintieron huérfanos porque nadie los enviaba, se apago la risa que encendía todos los días en aquel parque lejano donde un día
No hay comentarios:
Publicar un comentario