Miro a mi ventana y veo el sol que se posa frente a mi como saludándome, le digo buenas y veremos que nos trae el día, y no digo el de hoy porque redundaría, miro aquellos rostros de amabilidad, otros de cortesía, unos mas lindos llenos de coquetería, y otros pocos que le quieren dar la espalda a la vida, agilizo mi paso para no perder ni segundos ni minutos, no sea que más tarde los necesitara, y oprimo en el botón de mi mente, corazón fuerte, y razón equipada, no quiero atarme con migajas de nada, observo un niño llorando por su chupeta que se callo al suelo y mama no deja recogerla, y miro una dama bella llorando por aquel que la deja abandonada en su camino, dos lagrimas que caen por diferentes razones pero por el mismo motivo, saco mi agenda de notas y anoto, mas vale llorar por la chupeta que dejo un dulce sabor en tu boca que por aquel que dejo un amargo dolor en tu corazón, continuo y veo un anciano recordando las historias del pasado y un joven diciendo papa ya lo que paso a pasado, las cosas han cambiado este tiempo es muchísimo mejor, en mis apuntes brotan dos suspiros, aquel vivió completa su época y disfruto cada paso dado mientras que el joven porvenir espera son pasos que aun no se han andado. Mis piernas dolían de caminar y me senté en un parque con sillas olvidadas, no vi. Niños jugando ni corriendo, vi. Adultos corriendo y niños vendiendo su niñez, me dolía mi ayer y estrellarme con el hoy, me dolía ver como dejamos pasar el tiempo, y hacemos que esos pequeños lo gasten tan rápido sin quedar un segundo en su época mas linda, inyectándoles libros desde los 2 años y pretendiendo que sean adultos a los 4, que conozca a mama a los 10 años porque mientras tanto la conoció la empresa para la que trabajaba, me dolió ver cuantos hijos con sus vacaciones sin tus vacaciones, y me produjo coraje ver un padre dándole la propina al hijo por hacerle un mandado, y la rabia del otro porque si no hay merienda no voy a la escuela, me dio terror todas estas cosas y me levante casi indispuesta del dolor que me produjo, camine mas adelante y observe quien daba a luz un hijo a sus trece años nos sabia si alegrarme por su valor o por la clase de educación, y me pregunte si un par de anticonceptivos ayudarían a una mejor formación o enseñar valores seria el preservativo perfecto para mejorar la protección. Casi angustiada y con la espalda cansada decidí imprimir cada recuerdo que grave y me contento el saber que solo Dios nos ayudara a crecer.
Este pedacito de mi que no se conoce, inspirada en el hallazgo de algo nuevo o en la busqueda de lo que no es no existe... son palabras llenas de contenido, de verdad, de esa que ya estamos perdiendo.
martes, 22 de febrero de 2011
caminando
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