martes, 22 de febrero de 2011

¿Donde estas mi amado niño?



Sentada viendo un partido de fútbol te conocí, tan pálido era tu rostro y tan indivisible tu sonrisa, que no note ningún gesto de amor aquella vez, seguimos chocando risas y miradas con cierto toque romántico y escéptico al mismo tiempo, un poco de magia talvez aquella que genera la rutina de quien estudia y mira al mismo publico, jugaba contigo a tener nada pero algo, y se resumió en amistad, de las que extrañamente te llenan de luz, y de las que te iluminan, me gustaba ese toque de inocencia y cariño que florecía sin mas ni mas, y los pocos segundos que le pedíamos al tiempo, para vernos un poquito más, caminar en la noche disfrutando de la brisa y coger el autobús era la mas linda de las diversiones cada día, volamos en un mundo de infantilidad, pasaron los años y haz crecido, y con eso tu manera de pensar, querer, y hasta la forma de jugar, ya no con las sonrisas sino con los corazones, decidí revolver y asistir a tu invitación de amor, sin daños a terceros como dice Arjona, pero que va!! si la tercera era yo, en esta historia imposible no maltratar el corazón, no tuve que gastar mucho para escudriñar en cada rincón de tus pensamientos y descubrir que ya no eras tú ese que me había gustado por tanto tiempo, que me habían cambiado todo de ti y quise encontrar la culpable, mal elabore un retrato de alguien que se había quedado en el pasado y que francamente era difícil traerlo al presente, con un gesto en mi boca señalando a las dos esquinas lado y lado, redunde en un No, mire atrás me reí, te vi a ti, y pregunte ¿donde estas mi amado niño?

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